Mar Calvo
Mar Calvo
17 Ene, 2020 - 08:11
adulto con fractura de brazo

Prevención y protección frente a los accidentes domésticos más comunes

Mar Calvo

Los accidentes domésticos son una de las principales causas de fallecimiento. Conoce los más comunes y aprende a prevenirlos.

Todos vemos nuestras casas como ese lugar en el que nos sentimos protegidos y a salvo. Quizás ese exceso de confianza tenga la culpa de que bajemos la guardia y nosotros o nuestros hijos acabemos sufriendo accidentes domésticos que podríamos haber prevenido de haber estado alerta.

Quemaduras, caídas, cortes, intoxicaciones alimentarias, envenenamientos con medicamentos, atragantamientos… Las estadísticas revelan que los accidentes ocurridos en el hogar están en los primeros lugares de las listas de las causas de fallecimiento más comunes.

los accidentes domésticos más comunes

Las caídas

Diversos informes apuntan a que las caídas son los accidentes que más sufrimos cuando estamos en casa. La mayoría de las veces no nos pasa nada, pero es importante recordar que son las causantes del mayor número de víctimas mortales entre la población de más de 65 años.

Los envenenamientos e intoxicaciones

Alimentos en mal estado, medicamentos caducados y la inhalación accidental de productos de limpieza causan muchos más accidentes de los que pensamos. De hecho, según un estudio elaborado por la Fundación Mapfre sobre la accidentalidad en España, los envenenamientos (están incluidas las sobredosis por medicamentos y por drogas) son la segunda causa de muerte entre las personas de 15 a 64 años. Solo la superan los accidentes de tráfico.

Los ahogamientos por sumersión y atragantamientos

Atragantamientos y ahogamientos son otros de los accidentes domésticos más frecuentes en nuestro país. En menores de 14 años, están entre las 5 causas principales de fallecimientos. Probablemente, después de leer esto ya no volverás a dejar a tu pequeño solo en la bañera para ir a coger el teléfono.

Los cortes

mujer se corta el dedo cocinando

¿Quién no se ha cortado alguna vez con el cuchillo del pan, el de la carne o el de la fruta? Cuando tengamos un objeto cortante o punzante en nuestras manos, debemos extremar las precauciones.

Ojo también con los vasos rotos y los platos a los que les falta un trocito, porque también son peligrosos.

Las quemaduras

Nos quemamos porque nos salta una gota de aceite, porque tocamos sin querer la vitrocerámica cuando sigue caliente, porque sacamos una fuente del horno sin guantes, porque no nos damos cuenta de que tenemos la plancha de la ropa encendida… Los peligros son muchos y los sorteamos a diario. Aún así, nos quemamos con frecuencia.

También sufrimos accidentes con la electricidad, la mayoría de las veces por no haber tomado medidas de precaución al manipular los aparatos eléctricos.

Los golpes

Seguro que tienes algún moratón que te has hecho recientemente con algún mueble de tu casa. Si no es la esquina de la cama, es una puerta entreabierta o la puerta del lavavajillas que hemos dejado abierta.

Cómo prevenir los accidentes domésticos

Ahora que hemos visto cuáles son los accidentes más comunes en el hogar, conviene repasar algunas precauciones que debemos tomar para tratar de evitarlos. Para empezar, cuando en nuestra casa hay personas mayores, lo mejor es retirar las alfombras para que no se tropiecen. También debemos facilitarles la vida, instalando elementos que les ayuden en su día a día. Cambiar la bañera por una ducha, colocar pasamanos, iluminar bien todos los rincones, etc.

Otras acciones preventivas que debemos llevar a cabo:

  • Utilizar alfombras antideslizantes en el baño y en la cocina. A las de las habitaciones hay que ponerles siempre una goma debajo para que no resbalen.
  • Mantener el suelo siempre limpio y sin obstáculos. De esta forma, se evitan los resbalones y los tropiezos.
  • Dejar los objetos cortantes fuera del alcance de los niños.
  • Colocar en alto los productos de limpieza y las medicinas para que los más pequeños no las puedan coger.
  • Revisar el botiquín periódicamente para descartar los medicamentos que hayan caducado.
  • No dejar a los niños pequeños solos en el agua, ni siquiera en la bañera con dos dedos de agua.
  • Cortar la comida en trozos muy pequeños cuando se la vamos a dar a niños y a personas mayores con problemas de deglución.
  • Aprender a realizar la maniobra de Heimlich.
  • Bajar los plomos para manipular lámparas y aparatos eléctricos.

Protección frente a los accidentes domésticos

Como has visto, evitar muchos de los accidentes domésticos que ocurren está en tus manos. Otra forma de protegeros a ti y a tu familia es contratar un seguro de accidentes. Los hay de muchos tipos, precios y coberturas.

Lo mejor es que pidas presupuestos en varias compañías y hagas una comparativa, pero asegúrate de que te ofrecen las coberturas básicas. Una buena póliza debería cubrir los gastos médicos y de hospitalización, ofrecer una indemnización económica a los asegurados que sufran un accidente que les impida volver a trabajar, hacerse cargo de una parte de los gastos en caso de que sea necesario adaptar la vivienda, garantizar el acceso a servicios médicos de urgencias las 24 horas y atención telefónica ininterrumpida.

También tienes los seguros de fallecimiento por accidente, que abonan una cantidad determinada a los beneficiarios cuando el asegurado muere como consecuencia de un accidente o enfermedad incluidas en la póliza.

Puede interesarte