Mar Calvo
Mar Calvo
30 Mar, 2020 - 15:53
joven llorando después de enterarse de la muerte de su padre

Cómo explicarle a un niño la muerte de un padre: pautas a seguir

Mar Calvo

Los niños reaccionarán a la muerte de un padre de forma diferente según la edad que tengan. Por eso hay que saber cómo dar la explicación.

“Decir siempre la verdad”. Cualquier psicólogo al que le preguntemos cómo podemos explicar a un niño la muerte de un padre o de un ser querido, siempre nos va a decir lo mismo. No hay otra. Por mucho que queramos protegerlos, cuanto antes sepan lo que ha pasado, antes podrán asumirlo y comenzar a superarlo.

Si son muy pequeños apenas tendrán conciencia de lo sucedido, pero a partir de los cinco o seis años sí que hacen preguntas y saben que ya no volverán a ver a la persona que ha muerto. Por muy duro que nos resulte, debemos hablar con ellos y contarles lo que ha ocurrido. La manera en que lo hagamos dependerá de la edad de cada niño.

Explicar la muerte de un padre según la edad

mamá le dice a su hija sobre la muerte de su padre

Cuando son bebés no sabrán qué ocurre, pero sí notarán que algo extraño pasa. Así que lo mejor es tratar de mantener la calma delante de ellos y de seguir con las rutinas a las que están acostumbrados.

Los niños un poco más mayores no entienden que la persona que ha fallecido no va a volver. Pueden hacer alguna pregunta, así que debemos estar preparados para contestar de forma clara.

Además, hay que recordar que se lo toman todo de forma literal, por lo que hay que evitar respuestas del tipo “papá está en el cielo” porque querrán saber cómo pueden ir a visitarlo. Del mismo modo, decir que se ha ido, les dará falsas esperanzas de que puede volver.

A partir de los 6 años ya comienzan a razonar y tienen noción de lo que es la muerte. Incluso entienden que la muerte es algo definitivo, pero creen que solo afecta a las personas mayores.

No es hasta los 9 años, aproximadamente, que son conscientes de que cualquier persona puede fallecer. Y es entonces cuando les preocupa que uno de sus seres queridos se muera.

De hecho, en cualquier momento pueden preguntarnos si nosotros también vamos a morirnos. Entonces debemos decirles que esperamos estar mucho tiempo con ellos, pero que, de todas formas, hay muchas personas que los quieren y que les cuidarán.

En esta etapa puede que quieran acudir al funeral, por lo que debes explicarles primero qué es lo que va a ocurrir, con qué se van a encontrar. También debemos responder a todas las dudas que les irán surgiendo.

Cuando son mayores de 10 años lo importante es estar cerca de ellos para que puedan apoyarse en nosotros. Si quieren hablar de sus emociones, debemos estar dispuestos siempre a escucharlos.

Consejos para explicar la muerte de un padre

Ya sea por proteger a los niños o porque no estamos preparados para enfrentar la situación, no siempre actuamos de la forma correcta. ¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de afrontar este mal trago?

  • Los psicólogos recomiendan que la noticia se la dé el otro progenitor.
  • Hay que contarles a los niños lo ocurrido lo antes posible, pero no hacerlo de golpe.
  • También es importante hablar con el colegio para que estén al tanto y entiendan el proceso por el que está pasando el niño.
  • Lo mejor es ser claros, decir que papá o mamá ha muerto y que no van a poder volver a verlo/a.
  • Evitar dar detalles sobre las causas del fallecimiento. Aunque si empiezan a preguntar si la muerte ha sido por su culpa, hay que dejarles claro que no, que papá/mamá estaba muy enfermo o que sufrió un accidente.
  • Si el niño es muy pequeño como para ir al funeral, debemos animarlo a que se despida, a sea mediante un dibujo o una carta.
  • Dar al niño el tiempo suficiente como para que afronten el duelo y superen 5 las fases habituales:
  1. Negación
  2. Enojo
  3. Negociación
  4. Depresión
  5. Aceptación

Un recurso que puedes utilizar para explicar a un niño la muerte de un padre de forma sencilla es leer con ellos algún cuento que aborde el tema. Para niños de 3 a 6 años tienes, por ejemplo, “Para siempre” (Camino García), “La isla del abuelo” (Benji Davies) o “Así es la vida” (Ana-Luisa Ramírez). Por su parte, títulos como “Jack y la muerte” (Tim Bowley) están destinados niños con edades comprendidas entre los 9 y los 12 años.

Ver también