Mar Calvo
Mar Calvo
24 Sep, 2018 - 14:00
¿Qué indica un flujo vaginal blanco?

¿Qué indica un flujo vaginal blanco?

Mar Calvo

El flujo vaginal blanco o transparente es normal, pero si adquiere olor y una textura lechosa, espumosa o grumosa puede que estés sufriendo una infección vaginal.

Estás acostumbrada al flujo vaginal blanco o transparente y sabes que su aspecto puede variar en función de la fase del ciclo menstrual en el que te encuentres. Hasta ahí, todo es normal. Incluso higiénico, pues el flujo ayuda a limpiar, humectar y prevenir infecciones en la vagina.

En el caso de las mujeres embarazadas, el flujo vaginal blanco y espeso también puede aparecer. Puede ser por causa de las hormonas, como defensa del propio cuerpo para prevenir que una infección en la vagina pueda pasar al útero o porque la cabeza del bebé esté presionando el cuello del útero (esto ocurre hacia el final del embarazo). Cuando el flujo aparece al principio del embarazo se denomina leucorrea y apenas tiene olor.

Causas del flujo vaginal blanco

Flujo vaginal blanco

El problema viene cuando ese flujo vaginal blanco adquiere una textura lechosa. En ese caso, puede que estés sufriendo una infección vaginal. Las causas son variadas, aunque entre las más comunes están las enfermedades de transmisión sexual, la ingesta continuada de antibióticos (pueden llegar a provocar un descenso de defensas) o el uso de tampones (sobre todo, dejar el mismo puesto durante mucho tiempo).

El flujo vaginal blanco de aspecto lechoso también puede ser un síntoma de cáncer de útero, pero este caso la secreción es muy viscosa y tiene un olor bastante fuerte.

Cambios en la textura y olor del flujo vaginal blanco

Por eso es importante que estés atenta a los cambios en el color y textura del flujo vaginal. Debes acudir al médico cuando detectes alguna de las siguientes variaciones:

  • Tiene un olor desagradable.
  • El color se vuelve grisáceo, verde o parece pus.
  • Aparece manchado o con sangre sin tener la menstruación.
  • La textura es espumosa o grumosa.
  • Vienen acompañado de enrojecimiento genital, ardor o picor vaginal, fiebre, dolor en la pelvis, pérdida de peso, excesiva sed, inapetencia, aumento en la frecuencia de la micción o fatiga.

Prevención del flujo vaginal blanco

Para evitar, en la medida de lo posible, la aparición del flujo vaginal blanco, debes tomar algunas precauciones. Empezando por mantener la zona genital limpia y seca. Aparte de eso, debes evitar las duchas vaginales, usa un gel específico para la zona genital, utiliza preservativo en tus relaciones sexuales, come yogures con cultivos vivos si estás tomando antibióticos y a la hora de limpiarte cuando vas al baño, utiliza toallitas húmedas de bebé en lugar de papel higiénico (en sentido de adelante hacia atrás, no al revés).

La ropa también puede ser una buena aliada. Algunos consejos:

  • No uses ropa interior de seda o tejidos sintéticos. Mejor que sea de algodón.
  • Si tienes mucho flujo, cámbiate la braguita varias veces al día para mantener la zona seca.
  • No lleves ropa demasiado ajustada.
  • Evita llevar la ropa interior húmeda o mojada.
  • A la hora de dormir, mejor sin ropa interior.

También hay remedios naturales que puedes tomar para reducir el flujo vaginal. Como ciertas hierbas conocidas por sus propiedades astringentes: baniano (Ficus benghalensis), juncia real (Cyperus Rotundus), vetiver (Chrysopogon zizanioides), Acacia confusa, andropogon, Saraca ashoka o Symplocos racemosa, por ejemplo.

Además, es importante que sepas que los dulces y los alimentos ricos en carbohidratos pueden bajar las defensas, con lo que es más fácil sufrir infecciones.

Tratamiento del flujo vaginal blanco

Si el flujo vaginal blanco tiene aspecto de leche cortada y viene acompañado de picor o ardor en la zona genital, lo más frecuente es que se trate de una candidiasis vaginal o de una vaginosis bacteriana. En el primer caso, el tratamiento es a base de antimióticos que debe recetar el ginecólogo. Estos pueden ser en pastillas, en crema o en óvulos vaginales.

La Vaginosis bacteriana viene acompañada, además de por ardor en la zona genital, por un olor muy desagradable. Normalmente se trata con antibióticos y durante el tratamiento es necesario utilizar preservativo si se mantienen relaciones sexuales.

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