Mar Calvo
Mar Calvo
14 Sep, 2018 - 08:00
¿Qué es la costilla cervical?

¿Qué es la costilla cervical?

Mar Calvo

La costilla cervical es una costilla extra que sale de esta séptima vértebra cervical y termina en el tejido del cuello o se articula con la primera costilla.

La tienen una de cada 500 personas, lo que la convierte en la malformación costal más frecuente en los humanos. Hablamos de la costilla cervical, también conocida como costilla de Eva o costilla del cuello.

Se trata de una anomalía congénita que se origina durante el primer trimestre de gestación y que afecta en mayor medida a las mujeres. Quienes la padecen, tienen una costilla supranumeraria, es decir, una costilla de más.

Generalmente, la columna cervical termina en la séptima vértebra. Después ya vendrían las vértebras dorsales. Pues bien, la costilla cervical es una costilla extra que sale de esta séptima vértebra cervical y termina en el tejido del cuello o se articula con la primera costilla.

Tipos de costilla cervical

Costilla cervical

Dependiendo del caso, esta costilla puede ser de dos tipos:

1. Completa. A su vez, esta puede ser una prolongación fibrosa hasta el esternón o unirse al cartílago de la primera costilla dorsal.

2. Incompleta. Es las más frecuentes y no se articula con la primera costilla dorsal.

La mayoría de las veces, concretamente, en el 70% de los pacientes, la costilla cervical se presenta en ambos lados del cuerpo. El 30% restante solo la tienen en una parte.

Además, la costilla cervical puede aparecer como anomalía única o asociarse a otras malformaciones óseas, principalmente de la columna, o a espina bífida oculta.

Síntomas de la costilla cervical

Una de las características que llama la atención de la costilla cervical es que muchas veces es asintomática, por lo que no duele ni provoca pérdida de movimiento. Muchos pacientes se enteran que la tienen de forma casual. Después de hacer una radiografía de tórax, por ejemplo.

No obstante, hay personas que sí notan una serie de síntomas (el 10%, aproximadamente). Entre los más comunes están el dolor en la zona cervical y la presencia de masa en las cervicales.

También puede darse el síndrome de la salida torácica. Como las raíces nerviosas que salen de las vértebras tienen menos espacio, el riego sanguíneo hacia los miembros superiores puede disminuir. Eso provoca que se duerman las manos o haya problemas de circulación en los brazos.

Por regla general, los signos varían en función del tipo de costilla cervical:

  • Si es incompleta, provoca manifestaciones neurológicas por irritación de los nervios del brazo e irritación mecánica de la arteria subclavia. Genera vasoconstricción en las extremidades superiores.
  • La costilla cervical completa puede irritar a los elementos vasculonerviosos que salen del tórax y que irrigan la extremidad superior. También puede provocar la irritación de la arteria subclavia (puede llegar a provocar un trombo o un aneurisma).

Una de las principales complicaciones de la costilla cervical es el Síndrome del Desfiladero Torácico (SDT), pero no suele afectar a los niños. Si aparece, es en la adolescencia. Pero lo más frecuente es que surja a partir de los 20 o 30 años.

Puede ocurrir que la costilla cervical provoque un infarto cerebral, pero esta complicación es bastante rara.

Tratamiento de la costilla cervical

Si tienes una costilla cervical, el tratamiento pasa, básicamente, por ejercicios de fisioterapia para estimular las raíces nerviosas y fortalecer la musculatura del hombro. La intervención quirúrgica suele reservarse para casos complicados o que producen mucho dolor.

La costilla cervical o costilla de Eva fue descrita por primera vez en el siglo XVIII y posteriormente clasificada por Gruber en el año 1869. Este hizo la clasificación en 4 grupos:

1. Costilla cervical que se extiende más allá de la apófisis transversa.

2. Cuando su extremo libre casi toca la primera costilla.

3. Cuando aparecen bandas fibrosas o cartilaginosas uniendo la costilla cervical con la primera dorsal.

4. Cuando la fusión con la primera costilla dorsal es completa.

Las dos últimas categorías son las que suelen producen complicaciones vasculares, del tipo compresión arterial, trombosis y aneurismas.

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