Mar Calvo
Mar Calvo
24 Jul, 2018 - 11:00
Ciática: ¿qué es, por qué se produce y cómo se detecta?

Ciática: ¿qué es, por qué se produce y cómo se detecta?

Mar Calvo

La ciática es el dolor causado por la comprensión del nervio ciático. Suele ser un dolor constante en una sola nalga o pierna que se agudiza al sentarse y hace difícil caminar.

Si vas al médico por un dolor en la parte baja de la espalda y te dice que tienes radiculopatía no pienses que has pillado alguna enfermedad rara. Estará utilizando el término médico para lo que conocemos popularmente como ciática.

Por cierto, hablar de ciática como diagnóstico tampoco es del todo correcto, pues en realidad se trata de un conjunto de síntomas relacionados con el nervio ciático. Las causas de ese dolor que sale de la parte baja de la columna vertebral y que se extiende por la pierna (el nervio ciático va de la parte inferior de la espalda hasta los dedos de los pies) son diversas.

Normalmente, la ciática afecta a las personas de mediana edad. Antes de los 20 años es raro que aparezca, y después de los 50 va disminuyendo el riesgo.

¿Qué puede causar ciática?

Ciática

Ese dolor puede confundirse con una lumbalgia, pero son dolencias diferentes. Mientras que la lumbalgia es todo dolor de la zona lumbar (con independencia de la causa), la ciática es el dolor causado por la comprensión del nervio ciático. Sí que podría decirse que la ciática es una causa de la lumbalgia.

Otras causas que pueden provocar ciática son las siguientes:

  • La más frecuente es la comprensión de las raíces nerviosas del nervio ciático. Hablamos de las L4, L5 y S1.
  • Malformaciones vertebrales.
  • Tumores.
  • Hernia de disco lumbar.
  • Estrechamiento del canal vertebral.
  • Degeneración discal.
  • Irritación de la articulación sacroiliaca.
  • Embarazo.
  • Tejido cicatrizal que comprime la raíz nerviosa.
  • Infecciones localizadas en la parte inferior de la espalda.

Síntomas de la ciática

En cuanto a los síntomas, por lo general la ciática se identifica por producir un dolor constante en una sola nalga o pierna, dicho dolor se agudiza al sentarse y hace difícil caminar. En ocasiones, en vez de dolor los pacientes lo que sienten es un hormigueo que les baja por la pierna.

Los síntomas de la ciática pueden variar en función de la raíz nerviosa afectada. Como decíamos antes, el nervio ciático está formado por la unión de 3 raíces:

  • L4: los pacientes notan dificultad para extender la rodilla y menos sensibilidad de las partes internas y delanteras de los muslos y piernas.
  • L5: la dificultad en este caso es para extender los pies. Se nota menos sensibilidad en los tres primeros dedos del pie.
  • S1: la zona afectada es el tobillo. También se nota menos sensibilidad en los dos últimos dedos del pie.

Tratamiento de la ciática

Tratamiento ciática

En casos extremos, como puede ser la pérdida de control de los esfínteres o una parálisis, la ciática requiere una operación quirúrgica. Pero, normalmente, suele bastar con los remedios no quirúrgicos disponibles (medicamentos, inyecciones o aplicar calor y hielo, por ejemplo) y con la realización de ejercicios de forma regular que trabajen la zona afectada.

Algunos de los mejores ejercicios para aliviar el dolor del nervio ciático son los siguientes:

  • Caminar al menos 30 minutos.
  • Hacer estiramientos: del músculo piriforme, de espalda baja y/o isquiotibiales.
  • Ejercicios de fuerza muscular que ayuden a fortalecer los abdominales y la espalda.
  • Ejercicio aeróbico suave. Cuando hayas mejorado, puedes caminar más tiempo o hacer ciclismo.

Si acudes a un especialista, este te recomendará un plan de ejercicios personalizados en función de la causa de la ciática. El diagnóstico es muy importante para no realizar ejercicios que sean contraproducentes. Algunos ejemplos:

  • Para hernia de disco: extensión, flexión de espalda, extensión superior de la espalda y flexiones abdominales.
  • Si la causa es una estenosis espinal: ejercicios de flexión dorsal, marcha supina y flexiones abdominales.
  • Problemas degenerativos del disco: caminar, marcha supina y ejercicios aeróbicos de bajo impacto.

También es recomendable mantener una postura correcta al sentarse y al caminar, así como cuidar la alimentación.

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