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10 Ene, 2017 - 17:35
Meditación: encuentra tu paz interior

Meditación: encuentra tu paz interior

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¿Quieres liberar tu mente del estrés y mejorar tu concentración? Practica la meditación para alcanzar un estado de felicidad continuo y mejorar tu salud.

La meditación ha sido utilizada en muchas religiones, como, por ejemplo, en el budismo, como una práctica para elevar el ser y conseguir llegar a un estado de espiritualidad completo.

Por otro lado, también se puede practicar como un ejercicio diario sin ningún significado religioso, tan solo para mejorar nuestras aptitudes mentales, físicas y personales.

Beneficios de la meditación

Estos son algunos ejemplos de lo que la meditación consigue hacer en nuestra mente y cuerpo:

  • Mejora la concentración.
  • Mejora la memoria.
  • Alivia el estrés, la ansiedad y la depresión.
  • Disminuye la tensión en nuestro cuerpo y, por lo tanto, las enfermedades relacionadas con la misma.
  • Aumenta la creatividad.
  • Aumenta la felicidad personal.
  • Estabiliza las emociones.
  • Ayuda al desarrollo de la intuición.
  • Mejora el rendimiento en el trabajo.
  • Ayuda a eliminar adicciones como el alcohol o el tabaco.
  • Incrementa las capacidades intelectuales y la inteligencia.
  • Aumenta la empatía con otras personas y mejora nuestras relaciones personales y entorno.

Cómo practicar la meditación

La meditación es una práctica muy subjetiva, por ello, cada persona debe de encontrar la mejor forma para si mismo de meditar y alcanzar la paz interior. Sin embargo, existen algunos hábitos generalizados a la hora de practicarla:

1. Encontrar nuestro rincón para meditar

El entorno, es un factor que influye mucho a la hora de meditar. Necesitaremos un espacio ordenado, que nos inspire calma, puede ser un espacio abierto o cerrado. Una música o una luz relajante nos pueden ayudar a alcanzar el estado meditativo de una forma más rápida.

2. Marcar una rutina

Es muy importante decidir a qué horas del día vamos a meditar y llevar una rutina constante. Habitualmente, se suele meditar al levantarse temprano en la mañana, o por la noche antes de acostarse, para conseguir un sueño reparador.

3. Encontrar la posición que nos resulte más cómoda

Aunque la posición más conocida es la llamada flor de loto, se puede meditar en casi cualquier postura que nos resulte cómoda, como sentados en una silla o incluso tumbados boca arriba.

4. Respiración

Para comenzar con la meditación se deben cerrar los ojos y concentrarse en la respiración de uno mismo. Inhalando y soltando el aire lentamente por la nariz durante unos 15 minutos, hasta que estemos totalmente relajados y entremos en el estado meditativo.

5. Observar nuestros pensamientos

Uno de los objetivos de la meditación es conseguir una postura objetiva sobre nuestros pensamientos para aclarar y relajar nuestra mente. Para ello, una vez que nos encontremos en el estado meditativo y algún pensamiento aparezca para disturbarnos, debemos observarlo de una forma objetiva sin involucrarnos emocionalmente con él.

Esto nos ayudará a encontrar las respuestas que estamos buscando para alcanzar la paz en nuestro espíritu.

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