Ana Lopez
Ana Lopez
03 Abr, 2018 - 10:00
Bulimia nerviosa, un trastorno silencioso

Bulimia nerviosa, un trastorno silencioso

Ana Lopez

Según la Asociación contra la Anorexia y la Bulimia, la bulimia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria que se caracteriza por episodios de atracones (ingesta voraz e incontrolada), en los que se ingiere una gran cantidad de comida en un poco espacio de tiempo.

Según la Asociación contra la Anorexia y la Bulimia, la bulimia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria que se caracteriza por episodios de atracones (ingesta voraz e incontrolada), en los que se ingiere una gran cantidad de comida en un reducido espacio de tiempo. Después del atracón, viene el “castigo” mediante vómitos, ayunos o aumento de la actividad física.

Claves para entender si alguien tiene bulimia nerviosa

Una persona que sufre bulimia nerviosa muestra una gran preocupación por el peso. Aunque la bulimia nerviosa suele pasar desapercibida porque las personas que la padecen pueden presentar peso normal, peso bajo o sobrepeso.

Este trastorno afecta principalmente a las chicas y viene acompañado por sentimientos de vergüenza y culpa, por lo que las personas que la sufren suelen darse los atracones en secreto.

A pesar de la dificultad, hay algunos criterios para diagnosticar este trastorno:

  • Presencia de atracones recurrentes. Se dan como mínimo una vez a la semana durante un periodo continuo de tres meses. Aunque el tipo de alimento varía, en general, suelen ser dulces o alimentos con un alto contenido calórico. Los atracones suelen presentarse a partir de media tarde y los desencadenantes pueden ser varios, pero siempre tienen una raíz psicológica.
  • Sensación de pérdida de control. Las personas con bulimia nerviosa sienten que no pueden controlar el tipo o la cantidad de comida que están ingiriendo.
  • Conductas compensatorias. Para no aumentar de peso, las personas con bulimia nerviosa tienen conductas compensatorias inapropiadas. Si por ejemplo una noche cenan una pizza, pueden hacer ayuno durante las siguientes 16 horas o aumentar la cantidad de ejercicio físico. En otros casos, prefieren vomitar.
  • Basan su autoevaluación y su valor personal en torno al peso.

¿Cómo tratar la bulimia nerviosa?

La bulimia nerviosa, como cualquier otro trastorno de la conducta alimentaria, tiene que tratarse desde distintas perspectivas. En primer lugar hay que conseguir una alimentación saludable y normalizada. La alimentación es una parte importante de nuestra vida y, aunque a veces no lo analicemos así, la alimentación tiene un factor biológico, emocional y social.

  • Factor biológico: A través de la alimentación se obtienen los nutrientes para tener energía para vivir.
  • Factor emocional: En un trastorno de la conducta alimentaria el factor emocional es clave. Una baja autoestima, un excesivo perfeccionismo, sentimientos de soledad o de depresión. Todos estos componentes pueden hacer a una persona llegar a la conclusión de que pueden tomar el control que no tienen en otros aspectos de sus vidas a través de la comida.
  • Factor social: La comida está relacionada con los eventos sociales. Comidas con amigos o familiares, fiestas de cumpleaños, desayunos de trabajo.
    Teniendo en cuenta estos tres factores, una de las medidas clave para tratar correctamente un trastorno alimentario es la terapia psicológica. ¿Qué siente la persona que padece un trastorno de la conducta alimentaria? ¿Qué le preocupa? ¿Qué le pone triste? ¿Qué sentimientos relaciona con la comida? ¿Cómo puede mejorar su autoestima? Todas estas preguntas tienen que ser tratadas en terapia. Cuando el paciente consiga equilibrar el resto de sentimientos u obsesiones que tiene, de manera consciente o inconsciente, en su mente será mucho más fácil modificar los trastornos alimentarios.

Apología de la bulimia nerviosa en internet

Con tan solo poner en Google páginas pro-mia aparecen cientos de resultados en los que se pueden leer comentarios como estos: “Si quieres vomitar y te da asco usar tus dedos, usa la parte de atrás de tu cepillo de dientes” o “El olor a vómito es muy fuerte, intenta echarte colonia o enjuagarte con algún enjuague bucal”.

En una sociedad en la que la escala de valores se mide por la apariencia física, este tipo de páginas webs solo fomenta el surgimiento y la manutención de trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia nerviosa.

Está claro que la apología de este trastorno en internet no es el único factor de riesgo hay otros como la baja autoestima, un ambiente familiar desestructurado o un ambiente familiar sobreprotector, críticas y burlas relacionadas con el aspecto físico. La autoexigencia elevada o el perfeccionismo obsesivo son otros de los factores que pueden conducir a desarrollar un trastorno alimentario.

Por eso, si estás leyendo esto y reconoces estos síntomas, pide ayuda. Hay muchas personas que, como tú, lo padecen y lo han conseguido superar.

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