Mar Calvo
Mar Calvo
04 Sep, 2018 - 14:00
¿Qué puede provocar la disfunción eréctil?

¿Qué puede provocar la disfunción eréctil?

Mar Calvo

Los motivos que provocan la disfunción eréctil pueden ir desde un factor hormonal hasta problemas psicológicos, hipertensión o el consumo de ciertas medicinas.

Ningún hombre está a salvo de sufrir algún episodio de disfunción eréctil a lo largo de su vida. Sobre todo, según van cumpliendo años.

Se calcula que el 30% de los hombres de más de 40 años sufre algún tipo de impotencia. En unos casos son simples gatillazos, pero en otros el problema es más serio.

Las causas que provocan la disfunción eréctil son varias, pero antes conviene explicar que solo se habla de impotencia cuando la incapacidad para conseguir o mantener la erección se prolonga durante al menos seis meses. También se habla de disfunción eréctil si el problema se da en una de cada cuatro relaciones sexuales.

¿Qué síntomas acompañan a la disfunción eréctil?

Disfunción eréctil

Además, la impotencia suele venir acompañada de otros síntomas. Algunos de los más comunes son los siguientes:

  • Las erecciones espontáneas de la mañana son menos frecuentes y con menor rigidez.
  • Se llega al clímax más rápido que antes.
  • La erección durante las relaciones sexuales no es total.
  • Al cambiar de postura, se pierde la erección.

Si esto no ocurre, no hay que preocuparse. Puede tratarse de un gatillazo. Tampoco hay que confundir la impotencia con otros problemas sexuales, como la ausencia de eyaculación, la eyaculación prematura o retrasada, los trastornos del orgasmo o la falta de deseo sexual.

Causas de la disfunción eréctil

Los motivos que provocan la disfunción eréctil son varios. Pueden ir desde un factor hormonal hasta problemas psicológicos. Hay dos grandes causas que provocan problemas de erección:

Causas orgánicas

Copan el 90% de los casos. Estas son las más comunes:

  • Diabetes: El caudal de sangre que llega al pene es menor.
  • Hipertensión arterial: Dificulta la circulación de la sangre hacia el pene.
  • Colesterol alto: Las paredes de las arterias no se dilatan lo suficiente como para permitir el paso del flujo sanguíneo.
  • Tabaco, alcohol y drogas: Afectan a la circulación.
  • Problemas neurológicos: El cerebro no puede enviar el mensaje al pene porque existe una lesión en los nervios. Ocurre, por ejemplo, con las lesiones de la médula espinal o la esclerosis múltiple.
  • La falta de hormonas sexuales masculinas.
  • Enfermedades cardíacas.
  • Ciertas medicinas: Algunos fármacos para la hipertensión, los trastornos psiquiátricos o las enfermedades cardíacas.

Causas psíquicas o nerviosas

El 10% de los casos ocurren por estrés, ansiedad, miedo a fallar o nerviosismo. Todas ellas tienen algo en común: estimulan la producción de adrenalina y, con ello, se produce una vasoconstricción que dificulta que la circulación de la sangre llegue al pene.

Del mismo modo, la depresión, los problemas de pareja, la fatiga, la falta de ejercicio o el insomnio también pueden alterar los reflejos sexuales.

Si todo parece apuntar a que el hombre está padeciendo una disfunción eréctil, debe acudir al médico. Hay ocasiones en que los problemas relacionados con la erección son en sí mismos un síntoma de enfermedades más graves.

Para diagnosticar la disfunción eréctil, actualmente existen varios tests. Los dos más comunes son el IIEF (Índice Internacional de la Función Eréctil) y el SHIM (Índice de salud sexual para el varón). Una puntuación de 21 o menos indica que puede haber una disfunción eréctil.

¿Se puede prevenir la disfunción eréctil?

En ocasiones, la disfunción eréctil no se puede evitar. Pero una serie de medidas que los hombres pueden llevar a cabo para tratar de reducir las probabilidades.

Todo empieza por llevar un estilo de vida sano, y eso incluye evitar todos los hábitos que puedan repercutir de forma negativa en la circulación sanguínea. El alcohol, el tabaco, la vida sedentaria, el consumo de grasas saturadas y el estrés son los principales enemigos de una buena salud sexual.

En caso de tener que someterse a un tratamiento, suele empezarse por los tratamientos menos invasivos. También se recomienda un tratamiento psicológico.

Puede interesarte: