Sara Calvo
Sara Calvo
03 Jul, 2018 - 08:00
Tortilla de calabacín: una receta muy sencilla

Tortilla de calabacín: una receta muy sencilla

Sara Calvo

Saludable, económica, fácil de elaborar y muy sabrosa. ¡Te sugerimos una receta de tortilla de calabacín que cumple con estas características!

Lo sencillo no tiene por qué ir reñido con lo sabroso, y esto puede demostrarse con la receta de tortilla de calabacín que te proponemos a continuación.

Con pocos ingredientes podrás elaborar un plato saludable y al mismo tiempo conquistar el paladar de toda la familia.

La tortilla es un recurso excelente para que los más pequeños de la casa coman verduras, en este caso calabacín. Su sabor suave y su jugosidad les encantará.

Propiedades nutricionales del calabacín

Propiedades del calabacín

  • El 95% de su composición es agua. Tiene muy pocas calorías, por lo que es muy beneficioso para el organismo.
  • Protege el sistema cardiovascular.
  • Cuenta con diversas vitaminas, entre ellas, la vitamina B3 y la vitamina C.
  • Es rico en fibra.
  • Ayuda a combatir los problemas de gastritis.

La mejor forma de aprovecharnos de todo el valor nutricional del calabacín es comiéndolo al vapor o crudo.

¿Cómo preparar una tortilla de calabacín?

Tortilla de calabacín

Los ingredientes principales para preparar esta tortilla son calabacín y huevos frescos, preferiblemente de gallinas criadas en el suelo o al aire libre. Nuestra propuesta es para 4 personas.

¡Aprende a darle vida a la clásica tortilla francesa añadiéndole calabacín!

– Ingredientes –

  • 4 huevos
  • 1 calabacín
  • 1/2 cebolla
  • Aceite de oliva virgen
  • Sal
  • Pimienta negra molida (opcional)

– Elaboración –

  • Limpiamos bien la media cebolla y la cortamos en tiras muy finas. Reservamos.
  • Lavamos el calabacín y si prefieres quitarle la piel es el momento de hacerlo, aunque también puedes dejársela sin ningún problema.
  • Lo secamos bien y lo cortamos en rodajas finas. Procura que todas te queden con el mismo grosor para que cuando estén en la sartén, se cocinen todas de la misma forma.
  • Ponemos aceite de oliva en una sartén y calentamos. En cuanto esté, con el fuego bajo/medio, añadimos la cebolla.
  • Cuando notemos que está transparente y más blandita, será el momento de incorporar las rodajas del calabacín.
  • Añadimos sal y pimienta negra molida al gusto y dejamos que se cocine hasta que quede bien tierno.
  • Dejamos que los ingredientes de la sartén se vayan cocinando, y mientras tanto aprovechamos para batir los huevos en un bol.
  • Cuando el calabacín y la cebolla se hayan cocinado bien, retiramos la sartén del fuego y los sacamos para escurrirlos. Este paso es importante, ya que para que posteriormente la tortilla cuaje, será mejor que no quede líquido.
  • Añadimos el calabacín y la cebolla escurridos al bol, donde tenemos los huevos batidos, y le damos unas vueltas para que quede bien repartido.
  • Calentamos un chorrito de aceite de oliva virgen en una sartén, que será preferiblemente antiadherente.
  • Cuando esté caliente, añadimos la mezcla que tenemos en el bol con todos los ingredientes. Esparcimos bien por toda la superficie de la sartén.
  • Con el fuego medio/bajo, dejamos que se vaya cocinando y cuajando. También se irá cerrando por los laterales.
  • Cuando esté por un lado, le damos la vuelta con la ayuda de un giratortillas o de un plato, y esperamos a que se cocine por el otro lado.
  • Una vez hecha y dorada, estará lista para ser retirada del fuego y para que podamos disfrutar de ella.

El tema estrella de las tortillas es el cuajado. Nosotros te recomendamos que vayas experimentando hasta que le cojas al punto al nivel que a ti y los tuyos os gusta.

Puede ser más jugosa por dentro, pero también puede estar más cocinada y por lo tanto algo más seca. Ninguna opción es la correcta, ¡para gustos, colores! Ve practicando y cada vez te acercarás más a la tortilla con tu toque personal, después todo el mundo la reconocerá.

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