La transición del pecho o biberón a las primeras papillas es difícil para muchos bebés. Y para muchos padres, que ven con desesperación que sus hijos lloran, dan manotazos a la cuchara y escupen o vomitan cualquier alimento que entra en sus boquitas.
Tenemos que entender que no lo hacen por fastidiar, así que debemos respirar hondo y comportarnos como adultos. Ante todo, calma. Porque si perdemos los nervios nuestro bebé se cerrará en banda.
Yo reconozco que he tenido mucha suerte, porque a mi hijo igual le daba el pecho, que el biberón, que un puré. Él con tal de comer… Después, sí que he tenido problemas con ciertas comidas (sigue rechazando todo lo que sea de color verde, excepto las aceitunas), pero eso es otro tema.
20 consejos para superar la etapa de las primeras papillas

Siguiendo con el asunto que nos ocupa, que son las primeras papillas, durante mi etapa de mamá novata fui recopilando consejos y trucos que me iban dando. En su momento solo hice caso de los que me pareció, así que tú puedes hacer lo mismo. Pero ahí los dejo, por si alguno te sirve para superar esta etapa.
1. Antes de que llegue el día señalado para darle su primera papilla, puede que sea buena idea que le des una cuchara para que juegue con ella, la toque y la chupe. Así cuando tengas que darle el puré no se encontrará con un objeto extraño.
2. No le des sus primeras papillas cuando esté que se caiga de sueño. La primera papilla que tomó mi hijo con cuchara fue la de frutas. Se la di para merendar, justo después de una larguísima siesta (una de esas que en ciertos momentos tanto echo de menos).
3. Las prisas no son buenas para según qué cosas, y menos cuando tienes un bebé de meses que acaba de enterarse de lo que es una cuchara. Si tienes algo urgente que hacer, no es el momento para ponerte a darle sus primeras papillas.
4. Sienta al bebé en la trona por dos razones: una, porque si está recto habrá menos riesgo de que se atragante. La otra, porque necesitarás las dos manos.
5. Elige una cuchara pequeña para bebés, de goma o silicona. Así le entrará en la boca y no le harás daño en las encías.
6. No llenes la cuchara con comida. Al principio dale solo un poquito para que vaya acostumbrándose al sabor. Cuando lo haya comido, prueba a darle otro poquito. Y así hasta que ya no quiera comer más. O se acabe el plato, que todo puede ocurrir.
7. Tu bebé está experimentando una nueva experiencia, así que es lógico que quiera meter la mano en el plato de la comida. Déjalo, lo único que puede pasar es que se manche.
8. Mientras le llevas la cuchara a la boca ábrela tú también para que vea qué es lo que tiene que hacer.
9. También puedes probar a darle una cuchara para que la sujete mientras le das la comida. A mí me funcionó, porque se la metía en la boca e intentaba coger comida del plato él solo.
10. Probablemente rechace la primera cucharada, o solo la lama para ver qué es esa comida nueva. Deja que se tome su tiempo.
11. Si al principio solo come una cucharada no pasa nada, poco a poco irá aumentando la cantidad.
12. Si no quiere ni probar la papilla, no lo obligues. Habrá más días.
13. Iremos añadiendo los alimentos nuevos de uno en uno y dejaremos pasar unos días hasta darle uno nuevo. Así podremos ver si sufre alguna intolerancia y el bebé se irá acostumbrando al sabor.
14. Si rechaza un sabor deja pasar varios días antes de volver a dárselo.
15. Como las primeras papillas son un complemento de la leche materna (o de fórmula, en su defecto) debes darle primero el pecho y pasar al puré cuando ya se le haya quitado la ansiedad por comer pero todavía no esté lleno del todo. A partir de los 12 meses sí que hay que darles primero la papilla y después la leche.
16. Háblale mientras le das la comida. Dile lo rica que está, cuéntale una historia o cántale una canción. Así estará entretenido.
17. Hazte con un buen arsenal de rollo de cocina y ponle a tu hijo el babero más grande que tengas, porque lo va a poner todo perdido. De hecho, no sería mala idea que tú también protegieras tu ropa. El que avisa…
18. ¿A que parece que fue ayer cuando tus padres les hacían el avión a tus hermanos pequeños? Ese intento desesperado, junto con el “esta por mamá/papá/el osito de peluche…”, no pasa nunca de moda.
19. No eches sal a las primeras papillas, pues la mayoría de los alimentos ya llevan sodio. Tampoco añadas azúcar.
20. No utilices el aceite para cocinar la comida. Agrégalo en crudo, cuando el puré haya templado para que conserve todas sus propiedades.
¿Y tú? ¿Qué trucos utilizas para que tu bebé se coma el puré?